Creado por: MARLON MOLINA TAJÁN
Cordial Saludo
Si bien es cierto que en materia administrativa no hay nada rígido, la
doctrina administrativa propuesta por el señor Henry Fayol plantea una serie de
principios básicos que se debe promover dentro de cualquier proceso
administrativo.
En esta intervención, quiero referirme a algunos de estos principios, que
por las características de las instituciones de educación pública en las cuales
trabajamos, vemos desdibujados o quebrantados continuamente. Me refiero a los
principios de UNIDAD DE MANDO y de UNIDAD DE DIRECCIÓN. Y es que en las
instituciones educativas oficiales, la asignación de directivos docentes (jefes
inmediatos) depende del número de estudiantes con los que cuenta la
institución, así que es normal encontrar en algunas instituciones que un
docente se encuentra subordinado a recibir órdenes de más de un superior, en el
caso de nuestra institución hasta de 3 (dos coordinadores y un rector) cada uno
de ellos con intereses y motivaciones muy particulares. Esta situación se
manifiesta por la falta de UNIDAD DE DIRECCIÓN en algunas instituciones de carácter
oficial en las que todos los jefes se encargan de todas las operaciones y no se
organizan para cumplir, cada uno, un conjunto de operaciones que tiendan al
mismo objetivo.
Este caos organizacional en el que se encuentran muchas instituciones, hablo
de la mía en particular, conlleva a que muchos de los empleados del área
operativa, los docentes (que son quienes prestan el servicio directamente)
subordinen el interés de la Organización a sus intereses particulares, todo el
mundo tira para su lado y la educación termina siendo responsabilidad de unos
pocos.
martes, 29 de abril de 2014
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Efectivamente, la educación ha venido cambiando, no solamente en sus estructuras y servicios, sino también en sus objetivos y contenidos; se tiene que hacer frente a los sucesos de las difíciles condiciones económicas, políticas, culturales y sociales que la afectan, tratando de avanzar poco a poco hacia una descentralización de la gestión escolar y una concepción de educación en un sentido de organización social que responde a sus propios fines, circunstancias y a la prestación del servicio educativo añadiéndole flexibilidad, eficiencia y adelantando los intentos de innovar, alcanzar los objetivos institucionales y curriculares, lo cual a su vez conlleva a tomar decisiones, en diferentes niveles: administrativo y financiero, comunitario, infraestructura, recursos humanos, legales y especialmente en el desarrollo curricular. Esto hace que la información externa e interna de la institución se convierta en un factor esencial, para aumentar la posibilidad de tomar decisiones correctas con respecto a los problemas que puedan suscitarse en cada uno de los niveles señalados.
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